jueves, 10 de noviembre de 2011

Como medir fondo

En la posición A, el plomo tirará hacia abajo del flotador y a hará que este no lo veamos.

En la posición B, El plomo ya no puede ir mas abajo y hará que el flotador se quede tumbado.
En la posición C, donde el flotador le vemos que ni se hunde ni se queda acostado, nos dará la medida exacta que tenemos desde la superficie hasta el fondo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Pesca a boloñesa; para ser un experto

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BOLOÑESA

Este tipo de pesca al igual que la pesca a la inglesa fue introducida por los británicos en España hace ya varias décadas y de ahí adoptaron también sus nombres. En la pesca a la boloñesa es imprescindible el uso de un flotador o corcho para su practica. Este tipo de flotadores pueden ser fijos o corredizos, aunque la practica más común es con flotadores fijos anclados a la linea por 2 puntos. Estos flotadores tendrán un peso comprendido entre 1,5 y 3 gramos de peso (dependiendo del estilo de pesca que vayamos a realizar), y adoptaran distintas formas según la naturaleza de las aguas en el lugar de pesca, utilizando flotadores más alargados para aguas tranquilas y flotadores más ovalados para aguas corrientes. Deberemos añadir distintos plomos a la linea para hacer que el flotador quede totalmente hundido bajo el agua tras el lance, estando visible solamente la pluma del mismo.
Flotador tipico de la pesca Boloñesa
En la imagen, un corcho típico de la pesca a la boloñesa
La pluma del flotador (parte superior del mismo y que queda visible tras el lance), deberá ser de un grosor mínimo para que no le afecte el viento y pueda desestabilizarlo. La quilla o cola (parte que queda bajo del agua) deberá ser alargada llegando a medir 2 veces el tamaño de la pluma. Esto le dará estabilidad dentro del agua y evitara que el corcho ladee con el ir y venir de la corriente.
El tipo de caña que deberemos utilizar para una practica correcta de este tipo de pesca, estará comprendida en una longitud de 7 a 10 metros de largo. Los materiales más habituales que componen este tipo de cañas son fibra de carbono o de vidrio, ambos muy flexibles y con una dureza extrema en comparación con su bajo peso. Este tipo de cañas suelen estar montadas con anillas que se fijan en cada uno de los tramos de la caña (una anilla por tramo). Estas anillas están realizadas con aleaciones de metal y carbono que hacen que el hilo se deslice fácilmente a través de ellas, aunque podemos encontrar otro tipo de montajes donde el hilo pasa por dentro de la caña sin necesidad de la colocación de las anillas.
Una caña de calidad de unos 10 metros, no deberá sobrepasar los 900 gramos de peso para ser cómoda y manejable. A este peso deberemos sumar el del carrete, que deberá ser de un tamaño pequeño / medio con capacidad para unos 90 metros de hilo.
El montaje que realizaremos para este tipo de pesca estará comprendido por una linea principal de un diámetro 2 puntos superior al bajo de linea. Esto hará que en caso de enganchar nuestro anzuelo en el fondo o capturar una pieza de gran tamaño, rompa por la parte del bajo de linea (más fina), perdiendo solamente el anzuelo y no dejando al pez con el plomo colgando, lo que provocaria que pudiera engancharse con alguna piedra o rama en el fondo del río y morir finalmente.
Los plomos deberán estar en la parte de la linea principal bajo el flotador, para evitar perderlos en caso de rotura. La parte inferior o bajo de linea, podrá estar conectada a la linea principal mediante un emerillón o directamente con un nudo adecuado para este fin. Del bajo de linea solamente quedara amarrado el anzuelo que sera de una numeración entre 4 y 10, adecuando el tamaño del mismo al tamaño de las capturas que pensemos realizar en ese escenario.
Montaje Boloñesa
En la imagen, un montaje típico de pesca boloñesa

Iniciación a la pesca a la inglesa

¿Que es la pesca a la inglesa? La pesca a la inglesa es aquella que se realiza con un determinado tipo de cañas muy características provistas de carrete.

El tipo de flotador usado es también muy característico teniendo como nexo común los distintos tipos el estar fijados por un solo punto.

Las cañas han de tener una medida mínima de 3.80 y máxima de 4.5 m para ser válidas en competición.

Se utiliza esta técnica para pescar por delante de las cañas de cup y enchufables, a una distancia dependiendo del tipo de caña y flotador que podría oscilar entre los 20 y 40 metros. No obstante, en determinadas ocasiones con cañas específicas podríamos pescar incluso a más distancia.

La inglesa es usada normalmente cuando cerca de la orilla no encontramos capturas, ya sea porque la pesca no está activa y no se acerca a la orilla o por la ausencia de una profundidad adecuada en el pesquil que permita "meter" a los peces.


La principal diferencia que podemos encontrar entre la pesca inglesa y la boloñesa, radica en el tamaño de la caña, que a diferencia de los 9 o 10 metros de la pesca boloñesa, en la pesca inglesa se utilizan normalmente cañas de 3,50 a 4,50 metros. Esto es debido a que en la pesca a la inglesa no es necesario tener una longitud de caña grande para poder dar más calado a nuestro aparejo, sino que esta basada en un flotador corredizo o no que nos permite lanzar a distancias de hasta 30 metros y profundidades de más del doble de la longitud de nuestra caña. Este tipo de pesca la practicaban los ingleses en sus rios y lagos para evitar la acción del viento sobre el hilo, ya que este queda totalmente hundido bajo el agua tras el lance.
El material por el que están compuestas las cañas de la pesca a la inglesa es el mismo que el de las cañas de la pesca a la boloñesa, es decir, fibra de carbono o de vidrio, con la diferencia de que el acabado de la caña en el mango suele ser de corcho a diferencia de las cañas para la pesca a la boloñesa que suele ser de fibra de carbono.
Otra de las características que diferencian las cañas de pesca a la inglesa de las de boloñesa, es la mayor cantidad de anillas que poseen. Mientras que las de pesca a la boloñesa solo tienen una anilla por cada tramo de caña, las cañas de la pesca a la inglesa poseen de 7 a 14 anillas. Esto es así para mantener el hilo completamente pegado a la caña, sin que haya posibilidad de que cuelgue en el tramo que pasa de una anilla a otra.
Es muy importante en este tipo de pesca que el hilo pase lo más desapercibido posible para el pez, ya que los lances suelen ser a distancias largas. El hilo que utilizaremos sera de tipo fondante y nuestro bajo de linea deberá medir como mínimo 1 metro para poder absorber la fuerza de la picada a gran distancia.
Otra de las características de este tipo de pesca son los flotadores que pueden ser emplomados o no, pero eso sí, solo tienen un punto de sujeción a la linea (a diferencia de la pesca a la boloñesa que son dos). Las formas en que los usaremos serán las mismas que en la pesca a la boloñesa, es decir, podemos tenerlos fijos o corredizos.
Para la pesca con flotador fijo, sera necesario no pescar a una profundidad superior a 3 metros, o en su defecto, a más de la longitud total de la caña que estemos utilizando. Para su montaje, anclaremos nuestro flotador pasando el hilo por el enganche que tiene en la parte inferior, y lo fijaremos a la linea mediante unos pequeños plomos que podremos desplazar para dar más o menos calado según nos interese.
Montaje pesca a la inglesa fijo
En esta imagen extraída de www.galeon.com/pescaenrioseco/,
podemos observar un montaje de inglesa fijo.
Para la pesca con flotador corredizo, deberemos utilizar un tope de silicona o hilo que frene nuestro flotador a la distancia que nosotros queramos. Esto nos permitirá tener mucho más calado que la longitud de nuestra caña, y poder hacer lances mucho mayores que en la técnica de pesca a la inglesa con flotador fijo. El tope se puede enrollar dentro del carrete para efectuar el lance, y una vez lancemos saldrá a la misma vez que el hilo, con lo que nos facilita mucho la maniobra.
Montaje pesca inglesa corredizo
En esta imagen extraida de www.galeon.com/pescaenrioseco/,
podemos observar un montaje de inglesa corredizo.
Uno de los problemas que podemos encontrar pescando a la inglesa, es poder lanzar cada vez al mismo sitio donde hemos cebado con anterioridad y así estar dentro de la zona de pesca adecuada. Para realizar el lanzamiento correctamente, una vez lanzado el aparejo apuntaremos la punta de nuestra caña hacia el agua y daremos varias vueltas de carrete para facilitar que el hilo autofondante se hunda. Si pescamos a mucha distancia y queremos siempre lanzar al mismo lugar, podemos realizar un lance que pase el punto en donde queremos pescar unos metros y después recoger hilo hasta el lugar exacto donde queremos dejar el aparejo. Una vez tengamos claro nuestro lugar de pesca, podemos ayudarnos de un lápiz marcador y hacer una pequeña marca en la linea principal, para de esta forma, saber hasta donde deberemos recoger hilo en el próximo lance. Deberemos dejar el hilo totalmente hundido bajo el agua y tenso o será muy difícil que podamos clavar un pez a tanta distancia.
La pesca a la inglesa nos dará ventaja frente a la pesca a la boloñesa o enchufables ya que podremos pescar mucho más lejos cuando cerca de la orilla el pez este inactivo o tenga desconfianza con el aparejo utilizado.
Aparejo tipico de la pesca a la inglesa
En la imagen extraida de www.portalpesca.com
podemos ver un aparejo tipico de la pesca a la inglesa

¡Megacebados!


Diariamente me encuentro en mi correo, en el foro de www.webcarp.es o por otros medios de comunicación social, la eterna pregunta del cebado correcto. Es algo tan sencillo y tan difícil a la vez, que es imposible describirlo en unas pocas de líneas.
En mi experiencia, hay tantos tipos de cebados y cebos correctos como pescadores y lugares o escenarios de pesca. En este artículo no intento generalizar sobre cómo hacer un cebado perfecto, ni cuál es la mejor opción del cebo a usar en el cebado, me limitaré a poner ejemplos y detalles concretos, aterrizando en la realidad y dejando aparte teorías difíciles o inaccesibles por parte de la mayoría de los pescadores. ¿quieres saber cómo cebar diariamente sin estar en el pantano ni trasladarte todos los dias?
PRIMEROS PASOS
Bajo un punto de vista real, sólo existen dos formas de comenzar la pesca. Una vez que tenemos claro el lugar elegido hay dos caminos a elegir: pesca activa o pesca pasiva.
PESCA ACTIVA
No es asequible a todo el mundo, pero cada vez más somos los pescadores que disponemos de pequeñas embarcaciones para ayudarnos en este tipo de pesca y cebado, que nos pueden servir fácilmente para el traslado de todo el arsenal de pesca del que disponemos o sólo lo imprescindible para un día o noche. Lo primero que debemos hacer es usar la barca y la sonda, buscando los peces y la profundidad a la que se encuentran. Podemos dar con estos lugares muchas veces a varios cientos de metros de donde tenemos el coche, lo cual hace imprescindible el uso de la barca para el traslado del material. Podemos dar con un lugar o puesto muy escondido e incluso que resulte imposible de llegar con cualquier tipo de locomoción que no sea con barca, esto nos da cierta tranquilidad, ya que estamos más escondidos y menos visibles a todos. Este tipo de pesca es tremendamente efectiva, pongamos como ejemplo una jornada de pesca en el Ebro donde Claude Valette nos mostró un lugar con estas características y pudimos disfrutar de una jornada de 4 días de pesca inolvidables entre 5 compañeros, en los que el resultado fue de más de 300 carpas por encima de los 7 kilos y más de 80 siluros de medidas superiores al metro y medio. Es tal la abundancia de carpas y el afán de alimentarse que picaban a cualquier tipo de alimento, llegando incluso mi compañero Fran a obtener peces con cebollitas blancas, de las que encontramos en los botes de aceitunas aliñadas o con tomate Cherry. Si localizamos bien el lugar donde están y comen las carpas, cualquier cebo, por muy malo que sea, nos dará buenos resultados, y si el cebo es de calidad, entonces triunfaremos. No tenemos por qué cebar abundantemente, con un cebado moderado y constante, haremos que acudan cada vez más carpas a nuestro cebadero. Como no todo el mundo posee una embarcación, con las características necesarias –disponer de sonda y motor eléctrico– vamos a centrarnos ahora en el segundo tipo de pesca que es la más habitual entre nosotros.
PESCA PASIVA
Es la practicada por más del 95 por ciento de los pescadores, y consiste en combinar sólo dos factores o variables: la elección de un lugar y paciencia.
• Elección del lugar. Para la elección del lugar podemos recurrir a diversos trucos como la observación, estudio de las orillas, signos de actividad, etcétera. Para encontrar el lugar más adecuado y querencioso de permanencia o visita por parte de las carpas podemos recurrir varios trucos. Si hay una pendiente muy pronunciada en la orilla, hemos de suponer que en pocos metros dispondremos de grandes profundidades, si al amanecer o atardecer nos encontramos una franja de burbujas paralela a la orilla y equidistante con ella, sabremos a qué profundidad pescar y dónde comen los peces, saltos frecuentes en determinados lugares, etcétera. Estos son sólo algunos de los factores que pueden ser observables a simple vista, que nos pueden dar pistas evidentes para decantarnos en la elección de un puesto concreto.




jueves, 20 de octubre de 2011

PESCA DE LA LUCIOPERCA EN OTOÑO

La pesca de la lucioperca en Otoño se practica en la zona mas baja del embalse, donde las aguas son más embalsadas y la profundidad media es mayor, siendo en esta época bastante vulnerables debido a que ya no están a las profundidades que estaban en los meses más calurosos, situándose en zonas entre 4 y 12m de profundidad, (reelativamente poca comparada con meses atrás).
En esta época otoñal, las luciopercas se alimentan cuanto pueden, con el fin de acumular reservas para el invierno y permanecerán más inactivas por lo que suelen efectuar largos y constantes desplazamientos por el embalse en busca de los bancos de pececillos, cangrejos, etc...

Suelen situarse en lugares con ese rango de profundidad, de fondos duros y que en ocasiones no tienen porque estar próximos a la orilla.
Esta importante variación de profundidad puede depender de muchos factores, como la presencia de alimento, el embalse o lugar en cuestión, las condiciones del lugar, la claridad del agua, la luminosidad del día, etc...por lo general en días soleados suelen ubicarse a mayor profundidad que en días nublados.


Es en esta época otoñal junto con la época de freza Marzo y Abril es cuando pueden localizarse cardúmenes de luciopercas en zonas de menor profundidad, por lo que la llegada del Otoño (Septiembre, Octubre y Noviembre) supone uno de los mejores momentos para su pesca donde suelen hacerse grandes "pescatas".

Respecto a los señuelos, sin duda los pequeños vinilos tipo grub o pikie, montados sobre un jig o una montura drachkowitch son los más aconsejables para pescarlas y sobre todo el conocido como “poisson mort manié” o pez muerto manejado es letal con esta especie. aunque hoy en día hay crankbaits que pueden trabajar perfectamente en ese rango de  profundidad, yo me decanto por cualquiera de los anteriores.
Algunos vinilos muy efectivos con esta especie son los Riper de 4 ´´, los Kopyto de 4´´ y 5 ´´ y los Jankes de 4´´ todos ellos de la marca RELAX sobre todo en colores llamativos, blanco, perla o chatreusse.




¿No has ido todavía al siluro, y a qué esperas…?

¿No has ido todavía al siluro, y a qué esperas…?
Algunos pescadores consideren al siluro como un pez lento y poco agresivo, más adecuado para ser capturado con cebo natural de forma estática que de otra manera.

  Fotos: Miguel Sanz
Sin embargo, aquellos pescadores que han probado a tentarlo con señuelo, tanto al lanzado como al curricán, saben que la realidad dista mucho de la teoría. El siluro es un tremendo predador, dotado de una gran agresividad con los señuelos, además de una velocidad poco común, especialmente para una especie de su tamaño. Personalmente, después de capturar un buen número de especies exóticas por medio mundo, debo decir que el siluro es una de mis favoritas, y no es necesario ir muy lejos para pescarlo. Por suerte lo tenemos cerca, en el río Ebro, además de en los embalses de Mequinenza y Ribarroja, así como otros de este sistema fluvial.
Ciertamente, la pesca del siluro al lanzado no es siempre fácil, y resulta necesario conocer bien la técnica y equipos adecuados, así como las mejores épocas y lugares para ello, pero una vez que se consigue la suficiente experiencia, resulta uno de los tipos de pesca más divertidos y excitantes que un aficionado al spinning puede encontrar.
Y cuando tengamos la suerte (además de la preparación) de dar con un día bueno, en el que los peces estén activos, y consigamos una docena de siluros al lanzado, será seguramente una jornada para recordar. Más aún si conseguimos hacernos con un monstruo de más de dos metros de longitud.
UN REPASO AL EQUIPO
Aquí es posible utilizar material tanto de casting como de spinning, dependiendo de los gustos del pescador. Lo que es importante es que sea robusto, con cañas potentes, de en torno a 20-30 libras (ó 50-100 gramos de acción), e igualmente carretes dotados de un buen freno, en el caso de carretes de spinning una serie 4000 o 5000 será lo más recomendable, siempre modelos de buena calidad, por el esfuerzo al que lo vamos a someter con los siluros. Y a ser posible con un ratio no muy elevado, ya que en la pesca del siluro no es necesario manejar los señuelos a mucha velocidad, y un ratio no muy alto nos facilita también trabajar peces de este tamaño.
Es también importante que la bobina tenga capacidad para al menos 150 metros del hilo que estemos empleando, si estamos pescando desde orilla. En el caso de pesca desde embarcación, algo menos, en torno a los 100 metros, será suficiente.
Resulta posible emplear equipos más potentes, pero además de resultar menos deportivos son más cansados de utilizar y nos restarán control sobre nuestros señuelos así como precisión en los lances.
Luego, para pesca desde “pato”, recomiendo más equipos de casting, porque nos resultarán más fáciles y cómodos de manejar, desde la posición baja, cercana al agua, que supone este tipo de pesca.
El material de casting también supone una ventaja cuando utilicemos señuelos de vinilo, que los siluros toman a menudo a la caída, por el mejor control que tendremos sobre el mogambo o pikie, manteniendo cierta tensión en el hilo. Razón por la cual yo normalmente prefiero utilizar equipos de casting para este tipo de pesca como norma general.
Y sobre longitudes, pescando desde barca podemos emplear cañas de 1,80 a 2,10 metros, mientras que desde “pato” utilizaremos cañas cortas, de 1,80 metros, o incluso un poco menores, si nos es posible. Para pesca de siluro al lanzado desde orilla recomiendo cañas de 2,40 metros a 2,70 metros de longitud, aproximadamente.
Yo actualmente estoy utilizando, para pesca desde embarcación, que es la que practico más habitualmente con el siluro, una caña Saint Croix Premier de 6,6 pies, acción heavy y 12-25 libras, equipada con un carrete Abu García Ambassadeur 5601, con buenos resultados.